En Suite 80, transformamos este apartamento en un santuario privado para una mujer profesional que busca desconectar del ruido exterior y reconectar consigo misma. Aquí, cada metro cuadrado es una celebración de la independencia.
Clienta
Juliana López
La zona de día está diseñada para el disfrute personal. La cocina abierta con barra de desayuno invita a empezar el día con calma, mientras que el salón ofrece el escenario perfecto para una copa de vino al atardecer o una cena relajada con amigas.
La joya de la vivienda es la habitación principal. Al contar con un solo dormitorio, Juliana nos permitió priorizar la amplitud y las vistas. El diseño destaca por el espectacular ventanal en esquina que inunda la cama de luz, creando una atmósfera de suite permanente. Tonos neutros, texturas suaves y un vestidor integrado completan este refugio de paz.