Para nuestro cliente, originario de las costas del Caribe, un espacio en tonos grises no era una opción. El objetivo del proyecto fue traer la calidez, la vegetación y la luz del Caribe al interior de un departamento urbano, manteniendo un aire cosmopolita y pulido. Diseñamos un espacio que no tiene miedo al color, pero que lo usa con la precisión de un sastre.
Cliente
Marilyn Torres y familia
Un hogar con alma, que cuenta la historia de quien lo habita. Habana Chic demuestra que se puede ser colorido y sofisticado al mismo tiempo.
El sofá en L de terciopelo verde esmeralda no es solo un mueble; es un guiño a la exuberante vegetación tropical. Su textura rica y vibrante ancla el espacio y le da esa nota de "lujo atrevido" que buscaba el cliente.