Ubicada en la tranquilidad de las afueras de la ciudad. Esta vivienda de 140m² presentaba un reto apasionante: transformarla en un hogar moderno, fluido y conectado con la naturaleza circundante.
Nuestro objetivo fue crear un diseño de interiores atemporal que priorizara la luz natural y la funcionalidad familiar sin sacrificar la sofisticación.
Clientes
Marcos Rodríguez y familia
La intervención se centró en la redistribución de la planta baja para lograr una zona de día de concepto abierto. Eliminamos barreras arquitectónicas innecesarias para fusionar la cocina, el comedor y el salón en un único espacio social que respira.
Para contrarrestar la amplitud y evitar que el espacio se sintiera "frío", utilizamos una paleta de materiales como maderas de roble natural en pisos y carpintería a medida, textiles de lino y algodón en tonos arena, azules y toques de metal negro mate en escalera para aportar un acento más moderno.